Nuestra Historia
Nacidos en uno de los momentos
más difíciles de la sociedad.
La pandemia cambió por completo nuestra forma de vivir, de relacionarnos y también nuestra manera de congregarnos. Las iglesias cerraron sus puertas, las reuniones se suspendieron y, de un momento a otro, quedamos aislados, sin poder compartir un abrazo o una palabra de aliento.
Queríamos encontrar una manera de estar más comunicados, de sentirnos más cerca a pesar de la distancia y, sobre todo, de seguir llevando la Palabra de Dios a cada hogar que necesitara escucharla.


El Propósito Central
"Fue precisamente en medio de ese distanciamiento que nació una idea. Una idea sencilla, pero llena de propósito: acercar la iglesia y la música a los hogares."

Acompañar, entretener
y llevar un mensaje de fe.
A través de la radio comenzamos a llevar música, mensajes, oración y palabras de aliento. Anhelábamos que cada persona que se conectara encontrara aquí un espacio de consuelo y una voz amiga que le recordara que Dios seguía estando presente.
También quisimos llevar entretenimiento, alegría al alma y momentos para sonreír; porque entendimos que acompañar también significa compartir música, hermosas historias y buenos momentos.
La tecnología avanza, pero el
propósito permanece intacto.
Las iglesias volvieron a abrir sus puertas y recuperamos muchas cosas esenciales. Pero Radio Anita siguió aquí. Porque los tiempos cambian, pero nuestro deseo sigue siendo el mismo: seguir estando cerca, seguir acompañando y seguir llevando esperanza allá donde podamos llegar.

Declaración Oficial
Una señal que nació para acompañar y que, con la ayuda del Altísimo, seguirá llevando esperanza más allá de nuestras fronteras.
Nuestra Misión
Llevar entretención, compañía e información de alta fidelidad a nuestra comunidad online, manteniendo siempre un espacio abierto para las voces de nuestra audiencia. Buscamos comunicar contenidos que acompañen, edifiquen y conecten a las personas utilizando herramientas tecnológicas modernas.
Nuestra Visión
Ser una plataforma puente global para llevar el Mensaje de Fe, anunciando las buenas nuevas y expandiendo nuestra señal de compañía a comunidades y naciones, haciendo que los valores y palabras de aliento trasciendan fronteras y lleguen hasta los confines de la tierra.
